El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció a los 77 años. Su figura marcó generaciones de argentinos y convirtió cada recital en un fenómeno cultural que trascendió a la música.
Carlos Alberto Solari, conocido popularmente como el Indio Solari, murió este viernes a los 77 años. La noticia fue confirmada por fuentes policiales y del Ministerio de Seguridad bonaerense, generando una profunda conmoción en el mundo de la música y entre miles de seguidores de todo el país.
Fundador y voz de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, el Indio se convirtió en una de las figuras más influyentes y convocantes de la historia del rock argentino. Su legado atravesó generaciones y construyó una relación única con su público, protagonista de las históricas «misas ricoteras» que movilizaron multitudes durante décadas.
En los últimos años, Solari convivía con la enfermedad de Parkinson, diagnóstico que había hecho público tiempo atrás. Desde hacía varios años se encontraba alejado de los escenarios debido al avance de la enfermedad.
Tras conocerse la noticia, una de las despedidas más emotivas fue la de Skay Beilinson, compañero de ruta y miembro fundador de Los Redondos.
«Te llevo en cada recuerdo, en cada canción de ayer. Con un inmenso dolor. Buen viaje mi querido amigo, hasta siempre», expresó a través de sus redes sociales.
Luego de la separación de Los Redonditos de Ricota en el año 2000, el Indio continuó su carrera junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, manteniendo intacta su capacidad de convocatoria con recitales multitudinarios en distintos puntos del país.
Su último show en vivo fue en marzo de 2017 en Olavarría, en un recital que reunió a unas 300 mil personas y quedó grabado como uno de los eventos musicales más masivos de la historia argentina.
Nacido en Paraná, provincia de Entre Ríos, pero profundamente identificado con La Plata, Solari dejó una huella imborrable en la cultura popular argentina. Sus canciones trascendieron el ámbito musical y se transformaron en parte del lenguaje cotidiano, del fútbol, de la política y de la identidad de millones de seguidores.
Tras conocerse su fallecimiento, fanáticos comenzaron a convocar a una despedida en Plaza de Mayo para homenajear a quien fue uno de los mayores íconos del rock nacional.

