Mientras el Gobierno celebra indicadores positivos, en distintos puntos del Conurbano se multiplican los conflictos por despidos, caída de ventas, suspensiones y deterioro salarial.
Aunque el gobierno de Javier Milei insiste en mostrar señales de recuperación económica, en el Conurbano bonaerense la realidad cotidiana sigue marcada por la caída del consumo, los problemas laborales y el deterioro del poder adquisitivo.
En las últimas semanas se acumularon distintos casos que reflejan el impacto de la crisis sobre la economía real y el empleo en la provincia de Buenos Aires.
Uno de los ejemplos más fuertes apareció en Merlo, donde la empresa Pirelli anunció la suspensión parcial de su producción y encendió alarmas en toda la industria del neumático. La planta hoy produce apenas una fracción de lo que fabricaba hace una década y arrastra cientos de despidos acumulados desde 2023.
La situación también golpea al transporte público. En el AMBA, empresas de colectivos comenzaron a reducir frecuencias por el aumento del gasoil y los mayores costos operativos, provocando largas filas, demoras y complicaciones diarias para miles de trabajadores que viajan desde el Conurbano hacia la Ciudad de Buenos Aires.
En paralelo, distintos relevamientos muestran que el consumo continúa debilitado en supermercados, comercios de cercanía y centros comerciales, especialmente en los barrios populares.
El deterioro salarial aparece como otro de los principales problemas. En sectores como educación, empleo estatal y universidades nacionales, los ingresos siguen perdiendo frente a la inflación mientras aumentan alquileres, tarifas y servicios.
Incluso organizaciones sociales y religiosas comenzaron a advertir un crecimiento de la demanda alimentaria en distintos distritos. En Morón, grupos solidarios aseguran que cada vez más personas en situación de calle dependen de viandas comunitarias para poder comer.
Especialistas sostienen que la actividad económica muestra una recuperación muy desigual, concentrada en sectores financieros o exportadores, pero con poco impacto sobre el empleo masivo y el consumo interno que mueve gran parte de la economía del Conurbano.
Las conclusiones surgen de distintos indicadores económicos y de un informe elaborado por la consultora Epyca Consultores.

