Los últimos indicadores laborales muestran un fuerte deterioro en el Gran Buenos Aires. La desocupación llegó al 9,7%, mientras que desde noviembre de 2023 la Provincia perdió 84.300 puestos privados registrados. Entre las mujeres del Conurbano, la informalidad alcanza el 44,9%.
El mercado laboral bonaerense atraviesa un escenario complejo, con pérdida de empleos registrados, aumento de la informalidad y una desocupación que en el Conurbano prácticamente duplica a la de la Ciudad de Buenos Aires.
Los datos surgen del Monitor de Indicadores Sociales de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), realizado sobre estadísticas oficiales del INDEC y del Sistema Integrado Previsional Argentino.
Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, la provincia de Buenos Aires perdió 84.300 puestos de trabajo privados formales, equivalente a una caída del 4,2%.
La contracción bonaerense supera tanto el retroceso registrado en el conjunto del país, del 3,8%, como el observado en la Ciudad de Buenos Aires, donde la disminución fue del 3,1%.
Pero una de las mayores diferencias aparece al analizar específicamente el Gran Buenos Aires.
Más de 615 mil personas buscan trabajo y no consiguen
En los partidos del Conurbano, la desocupación escaló al 9,7%, lo que representa a más de 615.000 personas que buscan activamente un puesto laboral.
Del otro lado de la General Paz, la tasa registrada en la Ciudad de Buenos Aires es del 4,8%.
El problema alcanza también a quienes tienen empleo. Un 15,8% de los ocupados del GBA son demandantes de otra ocupación, es decir, buscan cambiar de trabajo o conseguir más horas para incrementar sus ingresos.
A su vez, la informalidad se ubicó en el 40,5%, por encima del promedio nacional del 37,9% y muy lejos del 25,6% registrado en la Ciudad.
La situación es todavía más delicada entre las mujeres: el 44,9% de las trabajadoras del Conurbano tiene un empleo no registrado, sin los derechos laborales y previsionales asociados a un puesto formal.
Cierres y despidos en distintos puntos de la Provincia
El deterioro de los indicadores ocurre mientras diferentes actividades productivas atraviesan procesos de ajuste, con cierres de establecimientos, suspensiones y reducciones de personal.
La crisis alcanza a sectores industriales como el automotriz y autopartista, el textil, la indumentaria y la agroindustria. En los últimos meses se registraron conflictos laborales en localidades de San Fernando, Lomas de Zamora, Zárate, Tigre, General San Martín, Lanús, Luján y Pilar, entre otros puntos bonaerenses.
El cuadro laboral se refleja también en los niveles de pobreza. El 32,6% de la población del GBA vive en hogares pobres y un 8% se encuentra bajo la línea de indigencia.
Si se toma todo el Área Metropolitana de Buenos Aires, son más de 4,5 millones las personas en situación de pobreza y más de 1,1 millones las que no alcanzan a cubrir siquiera una canasta básica alimentaria.
Los números muestran así una de las caras más sensibles de la situación económica del Conurbano: menos puestos formales, una elevada proporción de trabajadores que busca otro empleo y una informalidad que ya alcanza a cuatro de cada diez ocupados.

