El Tribunal Oral Federal N.º 1 de La Plata condenó a tres acusados por secuestrar a Mauro Gutiérrez en Ingeniero Budge en 2022. La banda había exigido un millonario rescate y finalmente cobró dinero, relojes y joyas.
Tres hombres fueron condenados a penas de hasta 14 años y seis meses de prisión por el secuestro extorsivo de Mauro Gutiérrez, ocurrido en julio de 2022 en el partido de Lomas de Zamora.
El Tribunal Oral Federal N.º 1 de La Plata condenó a Diego Sebastián Silvero, de 26 años, y David Osvaldo Agüero, de 24, a 14 años y seis meses de prisión. En tanto, Esteban David Soler, de 47 años, recibió una pena de 12 años y seis meses.
Los tres fueron considerados coautores del delito de secuestro extorsivo agravado por el cobro del rescate y la participación de varias personas, en concurso ideal con robo agravado por el uso de armas en poblado y en banda.
Lo chocaron y lo obligaron a subir al asiento trasero
El secuestro comenzó cerca de las 7.40 del 30 de julio de 2022, en Cañuelas al 600, en Ingeniero Budge.
Gutiérrez circulaba a bordo de un Peugeot 207 cuando un Renault 9 gris lo chocó intencionalmente. Tras el impacto, al menos cuatro delincuentes armados lo encañonaron y lo obligaron a pasar al asiento trasero de su propio vehículo.
A partir de allí comenzó un recorrido cautivo que se extendió durante varias horas por distintos puntos de Ingeniero Budge y Villa Fiorito.
Los secuestradores intentaron inicialmente ingresar a la vivienda de la madre de Gutiérrez, pero no lo consiguieron. Luego se comunicaron con Ezequiel Gutiérrez, hermano de la víctima, y exigieron un rescate de 150.000 dólares.
Tras negociar, acordaron finalmente la entrega de 500.000 pesos, relojes y joyas de oro.
El rescate y las pruebas que complicaron a los acusados
La entrega se concretó en la zona de la calle Falucho, en Lomas de Zamora. Allí, según se determinó durante la investigación, Silvero llegó a bordo de una moto Honda Tornado para retirar la bolsa con el dinero y los objetos de valor.
Luego del pago, la víctima fue liberada.
Una de las principales pruebas utilizadas en la causa fueron las pericias realizadas sobre los teléfonos celulares secuestrados. Esos análisis permitieron reconstruir comunicaciones y movimientos vinculados con las tareas de inteligencia que la banda habría realizado sobre Gutiérrez durante las semanas previas al secuestro.
Además, al momento de su detención, Silvero tenía en su poder billetes previamente numerados y fotografiados por la DDI de Lomas de Zamora, junto con joyas que se encontraban dentro de un Volkswagen Golf utilizado para la logística del grupo.
Con esos elementos, el tribunal consideró acreditada la responsabilidad de los tres acusados y dictó las condenas.

