El intendente de La Matanza incorporó a tres ex concejales vinculados a la oposición, entre ellos a Héctor ‘Toty’ Flores, referente cercano a Elisa Carrió. La decisión generó fuertes críticas de dirigentes de La Cámpora, que denuncian un desplazamiento del peronismo local en la gestión municipal.
El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, avanzó con una reestructuración de su gabinete municipal que incluyó la incorporación de dirigentes provenientes de la oposición. Entre ellos se destaca la llegada de Héctor ‘Toty’ Flores, histórico referente social del barrio Laferrere y dirigente cercano a Elisa Carrió, quien asumirá como subsecretario de Economía Social y Productiva.
Flores fue concejal hasta diciembre pasado y había sido candidato a diputado nacional en las últimas elecciones dentro de la lista de la Coalición Cívica encabezada por Juan Manuel López. En esa elección compitió directamente contra el peronismo, lo que generó sorpresa dentro del oficialismo local por su incorporación al gabinete matancero.
La reestructuración también incluyó el ingreso de otros dos ex concejales provenientes de espacios opositores. Laura Grecco fue designada subdelegada municipal de Villa Celina, mientras que Jorge Lampa asumió como subsecretario de Cultura y Educación.
No es la primera vez que Espinoza suma dirigentes provenientes de otros partidos. En diciembre de 2023 ya había incorporado como secretario de Planificación a Miguel Saredi, dirigente del PRO que durante años se posicionó como uno de los principales opositores al peronismo en el distrito. Según versiones del entorno municipal, Saredi habría sido una figura clave para acercar a Flores, Grecco y Lampa a la gestión local.
La decisión del intendente generó malestar dentro del peronismo, particularmente en sectores vinculados a La Cámpora. Uno de los dirigentes que expresó su rechazo fue el diputado provincial Facundo Tignanelli, cercano a Máximo Kirchner y con fuerte armado territorial en el distrito.
“Habiendo tantos buenos compañeros peronistas en La Matanza, ir a buscar dirigentes del PRO no tiene sentido”, afirmó Tignanelli, quien también cuestionó la situación de algunos servicios municipales. En ese marco, señaló problemas en áreas como la recolección de residuos y sostuvo que la gestión municipal mantiene alrededor de 250.000 millones de pesos en plazos fijos que podrían utilizarse para resolver demandas de los vecinos.
Para el legislador camporista, la decisión del intendente implica “subestimar a los votantes”, ya que —según planteó— la población eligió una gestión peronista y ahora se incorporan dirigentes identificados con espacios opositores.
Las tensiones entre el sector de Espinoza y La Cámpora no son nuevas. En los últimos meses se profundizó el distanciamiento entre el intendente, la vicegobernadora Verónica Magario y el núcleo político que responde a Cristina Fernández de Kirchner. Las diferencias se agravaron durante la disputa interna por el control del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires y por el posicionamiento político del gobernador Axel Kicillof.
El conflicto interno se produce además en un contexto de presión de varios intendentes del peronismo para modificar la ley que limita las reelecciones municipales a dos mandatos consecutivos. Espinoza es uno de los jefes comunales alcanzados por esa norma, ya que fue reelecto en 2019 tras suceder a Magario al frente del municipio.
De cara al próximo ciclo electoral, el futuro político del distrito aparece abierto. En ese escenario, distintos sectores del peronismo comienzan a posicionarse en una interna que podría definir el liderazgo del principal municipio del conurbano bonaerense.


