El SENASA confirmó un foco de influenza aviar altamente patógena H5 en una granja avícola del partido bonaerense de Bolívar. Ya son cuatro los casos detectados en los últimos días y crece el impacto sobre las exportaciones del sector.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó un nuevo caso de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en un establecimiento avícola del partido bonaerense de Bolívar, tras analizar muestras en su Laboratorio Nacional.
El foco fue detectado en una granja dedicada a la producción de reproductores pesados, lo que activó de inmediato el protocolo sanitario previsto en el plan de contingencia del organismo.
Como parte de las medidas de control, el SENASA delimitó una Zona de Control Sanitario alrededor del establecimiento afectado. El perímetro incluye un área de perifoco de tres kilómetros y una zona de vigilancia que se extiende hasta los siete kilómetros.
Dentro de ese radio se intensificaron las tareas de contención epidemiológica, con controles de bioseguridad, restricciones al movimiento de aves y monitoreo permanente para identificar posibles nexos sanitarios con otras unidades productivas cercanas.
El protocolo también contempla el despoblamiento sanitario del establecimiento afectado. Personal del organismo supervisará la eliminación de las aves y la posterior desinfección completa del predio, de acuerdo con lo establecido en la normativa sanitaria vigente.
Además, el caso será notificado oficialmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), tal como indican los protocolos internacionales ante la detección de este tipo de enfermedades.
Con este nuevo hallazgo ya son cuatro los casos positivos detectados en el país en los últimos días. Los anteriores se registraron en establecimientos ubicados en Lobos y Ranchos, en la provincia de Buenos Aires, y en una granja de producción de huevos en la localidad cordobesa de Alejo Ledesma.
Desde el SENASA aclararon que la presencia del virus no representa un riesgo para el consumo interno de productos avícolas. La influenza aviar no se transmite a las personas a través de la ingesta de carne de pollo ni de huevos.
Sin embargo, la situación genera preocupación en el sector exportador. La detección de nuevos focos complica la recuperación del estatus sanitario de Argentina como país libre de la enfermedad, condición clave para el comercio internacional.
Tras la primera detección registrada en Ranchos, el país perdió temporalmente ese estatus y debió suspender exportaciones hacia distintos destinos que mantienen acuerdos sanitarios estrictos. Entre los productos más afectados se encuentra la carne aviar fresca, cuya venta quedó restringida en cerca de 40 mercados internacionales.
Entre ellos figura China, el principal comprador de pollo argentino, lo que agrava el impacto económico para la industria avícola.


